Desde el 2006 Colombia ha registrado ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) diez proyectos de Mecanismos de Desarrollo Limpio, vinculados por la implementación de tecnologías que reducen las emisiones de CO2. Estos corresponden a la utilización de energías renovables, al uso de biomasa, al aprovechamiento residual de rellenos sanitarios, al aumento de eficiencia energética y a la sustitución de combustibles.
Luego de Honduras, Colombia es el país latinoamericano en el que las empresas le apuestan con mayor énfasis a nuevos proyectos de Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL). De ahí que cuente ya con 958.166 certificados de reducción en emisiones de Carbono, vendidos al año. “Sin embargo, falta explorar con determinación en sectores como el agrícola, pues las posibilidades existen y los créditos se han otorgado rápidamente”, aseguró Alejandro Saravia, representante del Fondo de Carbono Alemán KFW, organización que se encarga de financiar proyectos emprendedores de MDL en América Latina.
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Colombia, así como Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, Bolivia, Ecuador y Venezuela, hace parte de los países no vinculados al anexo 1 del Protocolo de Kyoto, aprobado el 16 de febrero del 2005, pero que contribuyen con los que sí están adheridos al mismo. Por estar en vía de desarrollo no se les fijo límite a corto plazo para la reducción de emisiones de los gases provocadores del calentamiento global, puesto que en comparación con los países industrializados no se considera que aporten muchos contaminantes.
El Protocolo de Kyoto estableció que países como Estados Unidos, Rusia, Canadá, Francia y Alemania tendrían que reducir al menos en un 55% sus emisiones de CO2 o hallar un mecanismo que les permitiese acatar adecuadamente lo convenido, y por ello se integran a la compra de certificados de reducción de carbono en los países no adheridos al anexo 1.
“Lo que definimos como mercado de carbono es un conjunto flexible de transacciones en las que se intercambian emisiones de gases de invernadero. En lo que se refiere a precios no hay un sistema central para las transacciones de carbono y en consecuencia, es difícil comparar precios en todo el mercado”, afirmó Efraín Peña, consultor de la firma de abogados GM&A, especializada en consultorías para el diseño de proyectos MDL.
El mercado de carbono, que se constituye a finales del 2005 permite a los países industrializados, como se explicó antes, comprar certificados de reducción en emisiones de CO2 a las empresas de los países no-anexo 1, que se consideran con mayores facilidades para la implementación de MDL por su mismo nivel de desarrollo. Así, contribuyen a cumplir las metas establecidas en el Protocolo de Kioto con el fin de evitar más perjuicios originados por el calentamiento global.
Se crean entonces los fondos de carbono, que son los encargados de concebir, aprobar y financiar los proyectos propuestos por las empresas generadoras de MDL que luego se acreditarán ante la ONU para vender certificados de reducción en emisiones de carbono. Estos son comprados por los mismos fondos, que de este modo favorecen el cuidado medioambiental a nivel mundial.
Si un proyecto desea ser tenido en cuenta como MDL debe producir beneficios reales que influyan en la mitigación del cambio climático y que a su vez puedan ser medidos a través de metodologías de monitoreo y línea base aprobadas por la junta mundial MDL, específicas para cada actividad del proyecto.
De este modo, un MDL tiene como objetivo proporcionar a los países adheridos al anexo 1 la facilidad de cumplir su compromiso en reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), lo cual conlleva a obtener Certificados de Reducción de Emisiones (CER) y luego, a proporcionar mecanismos de desarrollo sostenible que ayuden a la descontaminación global.
En consecuencia, los proyectos elegibles son aquellos que cumplen con alguna de las siguientes condiciones: generadores de energía renovable, cogeneración de energía, eficiencia energética de instalaciones y procesos, cuidado de bosques, reducción directa en la emisión de gases, transporte y/o substitución de combustibles y, aprovechamiento de residuos en rellenos sanitarios. Si la legislación gubernamental obliga a alguna empresa a adoptar un determinando Mecanismo de Desarrollo Limpio por normas de sanidad, esta no podrá acceder a certificarse ni a vender bonos CER.
“Es importante que los diferentes sectores evalúen sus potenciales y oportunidades para plantear un proyecto MDL buscando potencializar el uso de los Certificados de Reducción de Emisiones (CER) al igual que el valor de la empresa y el aporte al control de los cambios climáticos en el país y en el mundo”, afirmó Sergio Salas, representante de la firma Price Waterhouse Coopers, especialista en consultorías de proyectos MDL.
Los países no-anexo 1 buscan integrar MDL no sólo con el fin de obtener beneficios económicos –pues el presupuesto para llevar a cabo los proyectos es alto– sino por otras razones, como por ejemplo, obtener certificación internacional por implementación de desarrollo sostenible, demostrar liderazgo, cumplir metas corporativas, reconocimiento empresarial, exploración de nuevos mercados y actividades de negocios y capitalización de proyectos sustentables.
Ahora, adoptar tecnologías MDL y adecuar el proyecto para ser viable tanto económicamente como productivamente requiere de unos pasos a seguir que se complementan en un ciclo que puede tardar entre seis meses y dos años para ser efectivo.
Lo primero es la presentación del documento de diseño del proyecto, luego, este debe ser aprobado y validado a nivel nacional para que se le otorgue un registro único (PIN), de lo cual se encarga una firma autorizada; el inversionista viene a involucrarse en el proceso para estudiar el caso y financiar e implementar los equipos necesarios, como también adecuar los utensilios de monitoreo. Finalmente la entidad o firma encargada verifica y certifica a la empresa por su reducción de emisiones para poder vender los CER a los fondos de carbono, que en algunos casos, son los mismos inversionistas, quienes después de financiar el proyecto obtienen ganancia.
“En Colombia, los fondos de carbono extranjeros buscan proyectos de biomasa, hidroeléctricos, de generación de energía eólica y biotérmica, de rellenos sanitarios, de reforestación y, ojalá, en el sector agropecuario”, afirmó Saravia.
En el país la oferta de posibilidades para la implementación de MDL se distribuye con un 46% en reforestación, un 26% en captación de metano de rellenos sanitarios y sistemas de aguas residuales, un 24% en suministro de energía y energía renovable y un 4% en uso eficiente de energía para sustitución de combustibles.
En consecuencia, las opciones en reducción de emisiones son amplias. Ya se han integrado algunas como: interruptores programables para calentadores de agua, sistemas de iluminación eficiente, mitigación de gasolina con alcohol, biogás de cañerías para generación de electricidad, conversión de buses, camiones y taxis de gasolina a gas natural, biogás de rellenos sanitarios para generar electricidad y sistemas solares para electricidad rural. Entre algunos de los proyectos que han adoptado estos mecanismos, se encuentran: Transmilenio Fase II-V, la planta Hidroeléctrica de Santa Ana, Centrales Hidroeléctricas de La Vuelta y La Herradura, y aprovechamiento de desechos orgánicos en el Centro Industrial del Sur.
Por su parte, Colombia se comprometió también con el Protocolo de Kyoto, y como país no-anexo 1 tiene también responsabilidades con el mejoramiento del clima global. Entonces debe desarrollar, actualizar periódicamente, publicar y ofrecer a la Conferencia de las Partes los inventarios nacionales de emisiones antropogénicas de todos los GEI no controlados por el protocolo de Montreal; además, debe formular, implantar, publicar y actualizar regularmente programas nacionales que contengan medidas para mitigar el cambio climático mediante el tratamiento de las emisiones antropogénicas.
Colombia cumple con su misión, mientras colabora también con los países anexo 1 habiendo logrado en casi tres años, reducir 100.000 toneladas de CO2.
Marcela Garzón J.
Periodista Desechos.net
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| 2008-06-20 | Imprimir | Recomendar | Agregar comentario